Lucia
Giamberardino fue jugadora de AACFQ y ahora
también juega en la Lleidatana. Arranca
agradeciendo.
“Antes
que nada me gustaría felicitarlos
por los proyectos que tienen, siempre pensé
que “Pato” tiene una capacidad
muy grande para llevar adelante proyectos
fuertes, y estoy segura que como club lo
vamos a lograr”.
Y pasa a recordar
sus comienzos.
“Soy
de Necochea, y el balonmano empezó
como un hobby para mi (como para todos)
pero no tardé mucho en darme cuenta
que era lo que realmente amaba y a lo que
el día de mañana me gustaría
dedicarme: De todas maneras, simplemente
jugaba en un club no federado, y solo competíamos
en un torneo en Mar Del Plata. En el 2006
el Zurdo Zeballos, visitó Necochea,
para hacer una clínica de handball
y para seleccionar a jugadoras con proyección.
En ese momento yo tenia 16 años y
media 1,78, por lo que el Zurdo, me citó
para empezar a entrenar con la selección
(aún sin tener experiencia de competición
semanal)”.
Y sigue con
el recuento de su carrera.
“Empecé
a entrenar con la Selección a principios
del años 2007 en el Club Alemán
de Quilmes, entrenando lunes y martes, y
volviendo a Necochea, para continuar con
la actividad escolar el resto de la semana.
Por supuesto que la adaptación al
nivel que exigía la selección
comparado con el que yo venia manejando,
fue muy duro, y una de las cosas que mi
entrenador de ese momento (Sergio Medinelli)
notó, fue el hecho que lo que me
faltaba era tener una competencia mas seguida,
o sea poder jugar en un club. Ahí
me hicieron contacto con la gente del Alemán,
mas precisamente con Patricia Malik de Tchara,
quien me ayudo muchísimo desde el
momento en que entré al club, gracias
a ella.
Ese año
(2007) después de un largo periodo
de adaptación, quede entre las 16
seleccionadas y viaje al panamericano en
Cascavel (Brasil), consiguiendo la clasificación
para el mundial del 2008 en Eslovaquia.
En el año
2008, comencé desde temprano a entrenar
con la selección juvenil, al mismo
tiempo que con el AACFQ, permaneciendo casi
todo el año en Buenos Aires, en la
casa de quienes me ayudaron tanto, como
Patricia, o la familia Karsten, yendo a
necochea solo una vez por mes.
En julio del
mismo año, viajamos a Eslovaquia
con el plantel de la selección, para
competir en el mundial, consiguiendo un
11ª puesto, y una experiencia deportiva
increíble.
Al volver,
continué con los entrenamientos en
el club, y en septiembre, con la Selección
nacional, competimos en el Panamericano
realizado en Blumenau, consiguiendo un segundo
puesto”.
Pero llegaron
tiempo de decisiones.
“Al
finalizar ese increíble año,
me ví obligada a elegir entre el
deporte o el estudio, ya que siendo del
interior, no podía responder a la
exigencia de tiempo y dinero que requiere
viajar y mantener ese ritmo de entrenamientos.
Entonces decidí
tomar otra opción, y me puse en campaña
para sacar mi pasaporte Italiano, que tengo
gracias a mis abuelos nacidos allí.
Tomé
esta opción, porque pensé
que era el momento justo, de llevar adelante
lo que había añorado toda
la vida, y era que el deporte pudiera “bancarme”
económicamente los estudios, es decir,
vivir “profesionalmente” como
jugadora.
Logré
sacar el pasaporte para principios de marzo,
y una vez conseguido el dinero para el pasaje,
me vine para España, a buscar un
club.
Fue una decisión
arriesgada, pero sabia que ese era el momento
de hacerlo.
Desde que
llegue a España (28/4/2009) me aloje
en la casa de unos parientes lejanos que
viven en Tenerife, y desde ahí comencé
a buscar contactos y pruebas en diferentes
clubes.
Estuve así,
por cuatro meses, (pruebas en Italia, en
Ibiza, en Barcelona, viajando, conociendo,
creciendo) hasta que llegó un momento
en que las oportunidades se habían
acabo, y no tenia mas posibilidades de quedarme
en ningún sitio, por lo que empecé
a pensar en regresar a mi casa, con una
experiencia personal muy nutritiva. Pero
antes de darme del todo por vencida, surgió
una oportunidad imperdible. Un entrenador
de un club de primera nacional española,
había escuchado hablar bien de mi,
de quienes me habían visto jugar
un par de torneos de verano, y al conocer
mi historia, que me vine sola, a buscar
un club, simplemente para crecer como jugadora
y poder estudiar, decidió ficharme
sin más.
Así
que me contactó, y hablamos todo
lo necesario, para que hoy, yo forme parte
del Club Assosiaciò Lleida Handbol”.
Y hoy está
orgullosa.
“Formo
parte de la plantilla hace ya siete meses,
con contrato por un par de años más,
y estoy muy contenta con el nivel con el
que me encontré aquí. Me resulto
difícil la adaptación pero
estoy creciendo mucho como jugadora.
El club aspira a las fases de ascenso a
división de honor, asi que con los
objetivos grupales muy claros también.
Lo siguiente ahora, es que hay posibilidades
de que en Abril (cuando se termine la liga
acá) integre la plantilla de las
16 jugadoras que disputen con la selección
junior el panamericano en Buenos Aires de
la mano de Miguel Angel Interllige
Mis expectativas como jugadora son seguir
creciendo, y formándome, para que
el día de mañana pueda aportar
algo positivo al handball nacional, tanto
a la selección, como a la competición
de clubes, considero que hay mucho potencial
en nuestro país, y si cada uno que
ama este deporte aporta lo necesario, juntos,
vamos a poder realizar el cambio”.
Y se despide
con otro agradecimiento.
“Un agradecimiento especial
al Club, por haber sido parte de mi formación
como jugadora, y por el aporte que hicieron
personas como “Pato”, o mis
compañeras en este aprendizaje”.
Otra de las embajadoras de nuestro club:
Lucia Giamberardino.
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