Es una familia de deportistas
y una familia de Alemana.
El socio más pequeño
del club en edad es Francisco
Henseler con dos años.
Pero no es un apellido ajeno a
la historia de la institución.
Porque Francisco por ahora va
al club, pero le falta para empezar
a practicar un deporte. Ya lo
hace su hermano mayor Santiago,
pero lo mejor es escuchar a papá
Christian.
“Lo nuestro ya es
por tradición. Mi abuelo
fue parte del club y uno de los
tantos alemanes emigrados después
de la Segunda Guerra Mundial que
llegaron a la Argentina. Fue uno
de los fundadores del Colegio
Alemán y estuvo en aquel
día histórico cuando
el presidente Juan Domingo Perón
le devolvió las llaves
del club a sus verdaderos dueños,
dentro de los cuales estaba mi
abuelo.
Mi papá también
fue parte y la tercera generación
llegó conmigo, que a los
cuarenta años sigo practicando
hóckey sobre césped
(juega en Intermedia) y voy a
seguir hasta que físicamente
responda, y creo que todavía
me queda mucho por delante.
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| La
flia. Henseler completa |
La cuaeta generación
arrancó con Santiago que
tiene seis años y practica
natación. Ya lo quiero
ver con un stick, pero me dijeron
que espere hasta el año
próximo porque es muy chico.
Y ahora también Francisco
que por ahora acompaña,
pero no tengo dudas que va a ser
deportista también porque
trata de imitar al hermano. Por
lo pronto va al Jardín
alemán, así que
ya es parte de la institución”.
Y Christian agrega algo fundamental.
“Alemana para mí
y mi familia es una segunda casa.
Una parte importante de nuestro
tiempo lo pasamos allí.
Para practicar deportes, para
distraernos, pero principalmente
para estar con amigos. Porque
si no estuviera en mi casa, estaría
allí”.
Su segunda casa. El hogar para
las familias.