
Lleva
media vida en el club. Si alguien escucha esta frase
piensa en algún veterano deportista, y sin
embargo ella tiene dieciocho años. Pero desde
los nueve, que viste esos colores por los que siente
una identificación especial.
Y devuelve hospitalidad al club que la acogió,
con goles. Porque en el ADN de Constanza Rossi,
el gol, es el mejor sinónimo que la define
como jugadora.
En Primera es la segunda anotadora con cuatro tantos,
pero en la Quinta del hóckey femenino, ya
lleva convertidos 24 tantos en dieciséis
partidos. Matemática pura: un gol y medio
por cotejo. Y está a un tanto de ser la top
scorer del torneo. Pero toda historia tiene un comienzo.
“Siempre me gustó el hóckey.
Para mí es una pasión y lo disfruto
intensamente. Hice todo el recorrido desde los nueve
años, séptima, sexta, quinta y primera.
Y tengo objetivos, algunos personales y otros en
conjunto”.
Dice que no le queda tiempo entre los entrenamientos,
los partidos y el curso de ingreso a la carrera
que eligió: Administración Hotelera.
Por eso puede darse el privilegio de estar durmiendo
a las once de la mañana un día de
semana.
Es número puesto cuando uno revisa las autoras
de los goles del fin de semana. Siempre figura ella.
Que combina sus goles en dos equipos. En Primera
en un team de campaña irregular, en Quinta
esta dejando volar el sueño de campeonato.

“
Es
inexplicable lo de Primera. Tenemos un equipo excelente,
pero no conseguimos los resultados. Ahora estamos
entrenando más fuerte y esperamos sumar lo
máximo posible hasta el final. En Quinta
será un final cerrado pero soñamos
con el título. Vélez es un buen equipo
técnicamente y corren mucho, pero nosotros
formamos un plantel compacto y tenemos mucha garra”.
Y será un final cerrado. Ambos equipos comparten
la punta y en la última jornada se verán
en Quilmes. Es un sueño el título,
pero hay otros.
“Quisiera lograr el ascenso con el
club. Me dio mucho la institución y sería
como una devolución de gentilezas. En el
aspecto personal sueño con la Selección.
En una oportunidad estuve entrenando dos años
en la escuelita que está en el Cenard pero
después no me llamaron”.
Hay tiempo. Como para salir con sus amigas de siempre
y del club. Con Juliana, Indira y Paola. Y esperar
en un llamado de la Selección. Por ahora
es tiempo de pensar en un título, el de Quinta.
Ella alimenta el sueño. A fuerza de lo que
mejor sabe. Convertir goles. Tal vez el momento
sublime de cualquier deporte. Es tiempo de goles.
Es tiempo de Constanza Rossi.