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MARCOS
AVEIRO: FIGURA DEL JUNIORS CAMPEÓN.
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| Marcos
Aveiro |
Los Juniors se coronaron campeones de handball
y una de sus figuras fue su armador izquierdo,
Marco Antonio Aveiro, otro de los deportistas
nacidos deportivamente en el club.
Fue una campaña trabajosa, que arrancó
a fines de agosto ganándole a Bartolomé
Mitre, continúo con un gran empate
de visitantes ante Ferro, se le ganó
muy ajustadamente a SAG Ballester, aparecía
la capacidad goleadora en la paliza de visitante
a Municipalidad de Vicente López, se
triunfaba en reñido partido de visitante
ante Sedalo, se le ganaba cómodo a
Cideco, se caía ante Luján en
la única derrota, se lograban victorias
de escritorio ante Manuel Dorrego y Ward,
y se triunfaba en el partido decisivo ante
Ríver, para cerrar con una goleada
a SAG Lomas.
“El partido bisagra fue Ríver.
Si pasábamos esa prueba decisiva, el
título estaba a un paso y ganamos 24
– 23, con lo justo. Pero allí
demostramos las mejores cualidades de este
equipo. Una gran defensa, buen contragolpe,
y una gran calidad individual. Además
a eso le agregamos el ser muy aguerridos.
Se podrá perder, pero dejamos todo
en la cancha y peleamos cada partido como
una final”.
De menor había logrado una Recopa contra
Ballester, pero esta tiene otro valor, máxime
para Marco, que también piensa en la
Selección y no olvida a Alemana.
“Mi objetivo es llegar con todo
al 2011 donde están los Panamericanos
y el Mundial. La Selección progresó
mucho, pero este año pudimos estar
mucho más arriba. Sólo es cuestión
e proponérselo y confiar en nuestra
capacidad. En cuanto al próximo torneo
en Alemana, tenemos que pelear el título
nuevamente porque este plantel se mantiene
estable y no habrá muchas modificaciones”.
Tiene amigos de toda la vida en el club, si
a los diecinueve años se puede hablar
de una vida.
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| Marcos
Aveiro en acción con la casaca
de Alemán. |
“Con Juan Ignacio Truffini y
su hermano Fede jugamos desde hace diez años
juntos. Y es bueno juntarse con ellos y salir
con otros amigos por Quilmes. Pero debo combinar
con el trabajo y el entrenamiento”.
Trabaja, pero hace una promesa.
“Trabajo en un depósito
de perfumería para tener mi dinero,
pero prometo que el año próximo
termino el secundario. Me gustan mucho las
matemáticas, por eso tengo en vista
seguir después arquitectura naval.
El estudio es algo pendiente, pero el año
próximo termino”.
Que sea un buen deportista es un placer para
los sentimientos lúdicos y hasta para
el desarrollo físico. Que el año
próximo termine el secundario, lo hará
doblemente valedero. Además de un excelente
deportista, quien dice que en el futuro no
surja un excelente también arquitecto
naval.
Porque el deporte algún día
termina en su práctica, pero aquello
que se estudia, acompaña toda una vida. |
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